DESPUÉS DE LA MEDIA RUEDA

Foto_de_Clave

Según el de los arrumacos, sabe bailar algo de salsa. Es dificil dominar sus casi dos metros de carne de oso, así que me dejo llevar. Me divierte al principio. Intento enseñarle. Aprende los pasos, pero no hay manera que le coja el tumbao a la clave. Recuerdo cómo lo aprendí yo, hace más de cuarenta años, en mi Habana.
Para evitar que pegara mi pelvis a la de la prima Lolita, tuvieron que atarme una correa de perros a la cintura. Mi padre estaba cansado de halarla. Mi idea del baile era estarle arrimando el paquete a la pareja todo el tiempo. Media familia, y parte del vecindario, trataba de enseñarme a dar los pasos más sencillos del son. Habíamos comenzado temprano en la mañana.
—¿Cuándo aprenderá este niño a menear el esqueleto? No sabe diferenciar la izquierda de la derecha y tiene el oído cuadrado. Imposible. —soltó…

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